miércoles, 1 de octubre de 2008

FANTASMAS



¿Qué pasa cuando estás sentada en la misma habitación con las mismas cuatro paredes? Estás pensando y pensando inúltimente porque lo que piensas no te lleva a ningún motivo de acción o beneficio.
La verdad: me convertí en el hincha solitario que anima un juego que ha concluido hace tiempo. Sentado en algún lugar de la tribuna, es como que si tuviera la esperanza que los antiguos contrincantes se vuelvan a enfrentar y obtener un resultado distinto.
Eso no puede pasar, porque a pesar que dos personas se vuelvan a encontrar después de algun determinado tiempo -y que para alguno de los dos obligatoriamente ese lapso haya sabido agridulcemente a eternidad- por más que se propongan (aunque con mínimo esfuerzo) que las cosas se parezcan a cierto pasado específico, existe un imprescindible factor que hace que los pensamientos, sentimientos, las ganas y ls primeras impresiones cambien: LAS CIRCUNSTANCIAS.
¿Y si aparecemos en el mismo lugar, fecha y hora? Desconozco el hecho, y con razón, que se haya comprobado que las cuestiones tiempo-espacio modifiquen nuestras motivaciones intrínsecas. Sólo sería una situación que se parecerá mucho a una "situación previa existente", que cada vez es más difícil de recordar por más que esta hincha ponga todo de su parte para animar a su equipo fantasma.

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