miércoles, 9 de julio de 2008

FUN*

Bueno, te digo que siempre me vas a ver con un tipo a mi lado, pero de verdad no sé exactamente de donde vienen. Estamos tomando cervezas y, lo sé, apenas es martes. Pero, esta bien porque la cerveza ya no me hace sentir mareada como cuando tenía 15 años. Y grito “¡Hey! ¡ESTO ES Guayaquil! ¡La mejor ciudad en la que he estado!” pero en el fondo aún me pregunto si podré realmente largarme de aquí de una vez por todas. La gente se me queda viendo como que si estuviera loca o algo. De repente el bar se convierte en un Titanic. Es que ellos no saben que sólo busco un poco de diversión antes de morir.
Él me pregunta si alguna vez he tenido una cita de verdad en toda mi vida. Trato amablemente de decirle que no pienso contestarle eso hasta que esté realmente borracha. Él me mira y me responde “RICOOO” y cuando me doy cuenta, ya estamos peligrosamente muy cerca. “Si tan sólo supieras que hoy no es la primera vez” pienso, pero en vez de eso le digo: “Sí, tú eres el único, pero la verdad es que hoy no tengo ganas”. Ya sabes lo que dicen por ahí, que todo lo que necesitas saber es lo que te enteras cuando eres besada.
Cuando más tomo, es cuando más hambrienta me siento. Le pido a este tipo que quiero una HAMBURGUESA CUARTO DE LIBRA pero él regresa con un plato rebosante de NACHOS. Ahora si que la barra ya dejó de estar limpia. Pero, ¿A quién le importa? Para este momento sólo me interesa bailar encima de ella. Puedo sentir la música en mi cuerpo. La noche no es el momento SINO la circunstancia. Todo el mundo está fumando y a mi parece no molestarme a pesar de mi asma. Y ni siquiera había escuchado la canción que tocan en la pista pero todo el mundo parece conocerla. Ellos me aclaman, me gritan: “¡Baila, baila Carolina!”. Creo que ellos piensan que soy dulce como el kiwi, tosca como el pan podrido y enferma como una cosa enferma. Si, es verdad, si todos pecamos, todos ganamos.
“¡Pásame otra botella!” les juro que es la última antes de salir del bar. El sol ya se ha asomado por el Boulevard 9 de Octubre. Los rayos del sol tocan mi piel con delicada gracia y es lo único que parece importarme ahora. No me había dado cuenta pero él ha estado observándome con una mirada más que sincera – ¿acaso está narcotizado o algo? De alguna manera eso ya no me importa. Y por supuesto, me olvidé de responderle (y decirle que no).


Sobria, siempre te recordaré tiernamente como un imbécil.




*Cóctel mezclando All I wanna do (is have some fun), Sheryl Crowe;
Crying, Aerosmith y Mr. Jones, Counting Crows

2 comentarios:

Unknown dijo...

me gusto
como se suceden las cosas sin q te des cuenta, y me imagine todo en la cabeza , sensaciones de situaciones similares
tiene un gustito a decadensia oculta muy bueno.

Gisella Kintana dijo...

¡gracias! si evoqué algo en ti, pues algo hice bien. saludos.